
Un enorme resplandor lo iluminó dejándonos sin la posibilidad de ver su rostro, pero a pesar de todo, sabíamos que la mirada de la cámara solamente se había dirigido a la escultura que aguardaba pacientemente que los paseantes del parque de esculturas se asombraran ante ella y claro como yo, que le robáramos una imagen de su rostro ausente...
2 comentarios:
: )
la ausencia no es nada si no existe la presencia para poder entenderla.
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